Hablar del progreso sin generar presión

La vista de actividad muestra si un programa se abrió y se usó. No explica por qué algo fue fácil o difícil. Por eso pertenece a una conversación, no a una evaluación.
Empieza con preguntas abiertas: «¿cómo encajó el entrenamiento en tu semana?», «¿qué fue fácil?» o «¿dónde te quedaste atascado?» La vista puede ayudar a recuperar situaciones concretas.
De la respuesta suelen salir mejores ajustes que de un número solo: explicar mejor un ejercicio, cambiar el alcance o elegir otra hora de recordatorio. Los datos dan un motivo; la persona aporta el contexto.
Así Physiopass apoya una planificación conjunta: lo bastante visible para preparar, lo bastante abierta para la vida real.