Entregar un programa que de verdad llega

Un programa listo aún no es una entrega conseguida. Al final de la cita dedica un momento a abrirlo juntos en el móvil de la persona.
Muestra el QR, deja que lo escaneen y abrid el primer ejercicio. Señala vídeo, imágenes paso a paso y temporizador si están. Un primer clic juntos quita muchas barreras antes de la primera sesión.
Pregunta después no solo si «está todo claro», sino cuándo podría ser un momento realista para entrenar. El recordatorio se puede configurar al momento con días y hora.
Así la cita no termina con un plan abstracto, sino con un programa abierto y un siguiente paso concreto para casa.